12/08/2011

Día 3

 Quiero sonreír. Ser feliz. Porque... ¿de qué sirve pasarse la vida triste? ¿inundar la cubierta de un barco para que se hunda más y más? No. Hay que salir a esa cubierta y saltar. Saltar al agua y nadar. Por mucho que la corriente te lo impida debes nadar contra ella con todas tus fuerzas y algún día llegarás a puerto. Conseguirás tu meta y en ese preciso instante dirás: "Ha valido la pena" . Porque no hay nada que no valga la pena. Si luchas por ser feliz por conseguir lo que quieres algún día tu esfuerzo se verá recompensado. 
Llegarás cansado a ese puerto o a esa isla. Pero llegarás. Cueste lo que cueste.

12/05/2011

Día 2

Cerrar los ojos por un instante e imaginarme allí. La suave brisa marina acariciando mis mejillas, el cosquilleo de la arena entre mis dedos, aquel aroma que me recuerda una y otra vez a mi niñez. 
A veces me gustaría perderme en una de aquellas playas desiertas aunque solo fuera durante unos segundos, jugar en el agua, esconderme entre las rocas. Apretar con fuerza los ojos y sumergirme una vez más en aquellos veranos. Cambiar el frío invierno por un refrescante soplido del viento contemplando una de las bellas puestas de sol de agosto. A veces, aunque solo fuera por instante, me gustaría retroceder en el tiempo y respirar muy hondo. Sentir la libertad, volar entre las nubes y soñar.